lunes, 24 de julio de 2017

La alquería 'Eraza': las tierras de los Vargas en Talamanca de Jarama y San Isidro Labrador


Talamanca de Jarama es un municipio al noreste de la Comunidad de Madrid, lindante con la provincia de Guadalajara y surcado por el río Jarama, una zona con numerosas tradiciones y leyendas sobre San Isidro Labrador y su mujer Santa María de la Cabeza, de quienes se dice vivieron y protagonizaron hechos milagrosos en la vecina Uceda y su pedanía Caraquiz, Torrelaguna y las zonas fluviales cercanas, así como en la propia Talamanca.

En esta ocasión nos centraremos en las referencias talamanquesas, que tienen la peculiaridad de situar a San Isidro en un lugar concreto: la alquería Eraza (o Erraza), sita en el camino de Caraquiz, a una legua de Talamanca. Esta finca agrícola sería la primera propiedad que San Isidro trabajó por encargo de Iván de Vargas, a quien la tradición sitúa como patrón del Labrador y cabeza primigenia del extenso linaje de los Vargas madrileños, familia vinculada al popular santo madrileño durante siglos: ya sea impulsando su canonización a mediados del s. XVI, ya sea custodiando las llaves del sepulcro –al menos desde 1421 hasta 1893-, o transmitiendo tradiciones isidriles –muchas veces ligadas a las propiedades de la saga Vargas-.

Respecto a su orografía y situación geográfica, el teólogo jesuita Francisco Antonio Serrano, hagiógrafo de Santa María de la Cabeza y quien parecía haber consultado títulos de deslinde, aportó numerosos datos en 1752: distante a media legua de Talamanca en el camino a Caraquiz; formaría un semicírculo –no queda claro si se refiere a Eraza o al Mayorazgo de los Vargas donde se encontraba inserta la alquería-, lindando a oeste y norte con el río Jarama, y a levante con el canal ‘Val de la Coxa’, el cual en una peña al norte dividía las jurisdicciones de Talamanca y Uceda. Incluso se sitúan a cincuenta pasos de la roca los cimientos de la antigua casa del santo matrimonio, en un pequeño cerro cercano a la peña Raz o Ariaz, y conexo también al Arroyo de San Isidro –actualmente en la zona localizamos en Google Maps los arroyos de San Benito y Valdelacoja (antes conocido como 'Val de la Coxa')-, el cual bajaría por el ‘Val de la Salud’ (actual arroyo Valdesalud) desde una fuente abierta por el labrador, muy cercano todo ello al núcleo urbano de Caraquiz. Por tanto vemos que esta zona se asocia con el milagro de la fuente, cuando en un caluroso día de verano San Isidro clavó la aguijada en el suelo para hacer brotar agua con la que calmar la sed de su señor Iván de Vargas. Dicho milagro normalmente se sitúa y representa en las tierras a la ribera del Manzanares que todavía hoy albergan la fuente, ermita y cementerio de San Isidro; aunque resulta habitual que las diferentes ramas de los Vargas se apropien de los milagros más conocidos del labrador y los resitúen en sus respectivas posesiones.

Según me comenta Pepi Gil Pascual, guía turística local, el área se conoce popularmente como 'Raza' -el topónimo se ha mantenido casi inalterado- y aloja la granja escuela Centro Educativo Internacional El Jarama. Dicha posición coincide con la descripción de 1752, puesto que el CEI El Jarama está encuadrado en un terreno que linda a norte y oeste con el río Jarama, y a este con el arroyo Valdelacoja. En mapas actuales también nos encontramos con la peña Raza, que identificamos como la peña Raz o Ariaz del siglo XVIII.




En la imagen de arriba, mapa de detalle alrededor de la granja escuela CEI El Jarama. Los topónimos se mantienen casi inalterados desde la descripción del siglo XVIII: Raza (Eraza), Valdelacoja (Val de la Coxa), peña Raza (peña Raz). Imagen del mapa topográfico de la Comunidad de Madrid, 1:35000, 2011.

En la imagen de abajo, situación de la granja escuela en relación a los núcleos urbanos de Talamanca y Caraquiz. Google maps.

En lo que concierne a la vinculación de Eraza con los Vargas, varios autores coinciden en situar las tierras como propiedad de Iván de Vargas, e incluso Serrano afirma que fueron entregadas por Alfonso VI por su participación en la toma de Madrid (1083-1085), donde se supone participaron tres Vargas, aunque resulta discutible si Iván de Vargas pertenecía a la afamada terna familiar o descendía de uno de ellos. La primera referencia escrita que sitúa a San Isidro en esta zona corresponde a Alonso de Villegas -1592, en pleno proceso de beatificación-, quien localiza al labrador junto a su mujer "residiendo en una ermita que se dice Nuestra Señora de la Cabeza y está riberas de Jarama cerca de Talamanca, donde se entiende que está sepultada". Villegas introduce una curiosa versión del milagro  de las aguas: tras haber sido acusada Santa María de la Cabeza de liviandad, tratando libremente con pastores, ante las sospechas de su marido la bienaventurada tendió su manto sobre el río y pasó sin mojarse como señal del Cielo que demostró al labrador la actitud virtuosa de su mujer; este milagro habría sido predicado por un padre de la Orden de San Agustín y una fiesta cofrade lo conmemorada, según Villegas. A finales del siglo XVI, encontramos también al dominico fray Domingo de Mendoza, impulsor de la canonización del labrador: Como agente de la causa de Isidro, con poderes del ayuntamiento y de la cofradía, Mendoza recomó los campos de Talamanca, Torrelaguna y Uceda, en compañía de un notario y dos escribientes. El resultado no fue sólo un voluminoso libro de informaciones para el proceso formal de beatificación, sino que además logró conectar su culto con el de María de la Cabeza (desde sus investigaciones convertida en personificación de la mujer del Labrador, citada sin nombre en el texto de Diácono), cuyo proceso de canonización se ocupó él mismo de promover, aunque con menos fortuna que en el caso de Isidro -María José del Río Barredo, Literatura y ritual en la creación de una identidad urbana: Isidro, Patrón de Madrid, en Edad de Oro, XVII (1998), p. 153.-

En 1629 -tan sólo siete años después de la canonización- Jerónimo de Quintana sitúa la Eraça como tierra de Iván de Vargas donde trabajó San Isidro, lo cual reafirma Gregorio de Argaiz en 1671. Este último se remonta a Juliano, supuesto arzipreste toledano del siglo XII  y reproductor de cronicones dudosos -figura defendida con ahínco por Argaiz-, para ubicar en Talamanca la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza a la que María, mujer de San Isidro, rendía devoción.


Iván de Vargas, rodilla en tierra ante San Isidro Labrador. Al fondo aparece Santa María de la Cabeza sobre las aguas del Manzanares -aunque las tradiciones suelen situar el milagro del paso del río en el Jarama, en las cercanías a Talamanca-.
A la izquierda de la composición, aparece el milagro de la fuente, el cual tiene también su versión en la alquería Eraza de Talamanca, como vimos más arriba. Retrato anónimo de Iván de Vargas, sito en la Colegiata de Pastrana (Guadalajara), imagen obtenida del blog 'Arte en Madrid'

Remontándonos algunas décadas atrás, las Relaciones Topográficas de Felipe II incluyen referencias a "la granja de Herraza", situada en la rivera del Jarama en la misma zona que Uceda y Talamanca; así como al molino "que dicen de Herraza" -había otros cuatro molinos en la villa-, donde iban a moler los vecinos del próximo lugar de Mesones -actual provincia de Guadalajara-. Estas referencias sitúan a Baltasar Sánchez -sin aparente relación con los Vargas-, vecino de Torrelaguna, como dueño del molino de Herraza el cual explotaba él directamente. Las Relaciones hablan también del molino "la Herrazuela", posesión de Francisca Bernalda, vecina igualmente de Torrelaguna.

Aunque el origen último es complicado de contrastar, parece que la Eraza pertenecía a un heredamiento de los Vargas madrileños, rama Nava de Barcina. Así, en 1752 el mencionado Serrano sitúa la finca como posesión de Antonio María Zárate y Vargas, marques de la Nava de las Barcinas, quien lo detentaba como Mayorazgo de los Vargas. En este punto recordamos que dicho Marquesado fue concedido en 1700 al célebre Diego de Vargas Zapata y Luján (1643-1704), gobernador español de Santa Fe entre 1690 y 1704, descendiente remoto de Iván de Vargas o de su hermano mayor –según la versión que se consulte-. De esa época tenemos dos referencias del Catastro de Ensenada (1749) que nombran las "tierras de Herraza" como tributarias de diezmo al Arzobispado de Toledo.

Como posible origen de los Vargas en la zona, conocemos que Hernán Sánchez de Vargas -emparentado tabién con Iván de Vargas- era señor de la cercana Cobeña a mediados del s. XIV y la familia estuvo muy presente durante siglos en Ajalvir -contigua a Cobeña-. Sea como fuere, la alquería Eraza, como tantas otras propiedades  de los Vargas (la Casa de Iván de Vargas en San Justo y su terreno vinculado en Atocha –rama Gudiel de Vargas-, el heredamiento del Molino de la Hoz –familia de Mena y Vargas-, la casa de calle Almendro, el actual Museo de San Isidro, la Casa de los Lujanes, etc.) fue asociada a la vida y milagros del Labrador –lo cual dotaba de prestigio tanto al bien inmueble como al linaje poseedor-, ya sea por tradición oral, ya sea por alguna construcción interesada forjada a partir del s. XVI.


Diego de Vargas Zapata y Luján, gobernador de Santa Fe (Nuevo México)
Sus descendientes poseían la Eraza a mediados del s. XVIII.
Imagen obtenida de Wikipedia.

A finales del siglo XIX, Fidel Fita, miembro de la Real Academia de Historia, traza un paralelismo entre su contemporánea Peña Rasa y la antigua Erraza, tomando según él la alquería el nombre del cerro -que originalmente también se llamaría Erraza-, e incluso le adjudica un origen etimológico árabe imagen, la Cabeza), "de la que (si mal no creo) tomó su apellido popular la esposa de San Isidro", conjetura el arqueólogo catalán, quien por otra parte transcribió el Códice anónimo llamado 'de Juan Diácono', referencia escrita más antigua conocida sobre el santo labrador -siglo XIII-. Esta teoría sobre el origen del apelativo 'de la Cabeza' será recogida en otras publicaciones sobre la santa mujer durante el siglo XX.

Respecto a Peña Rasa, sabemos que en el siglo XIX recibía tal nombre una estrecha hoz, de la que salía el cauce del Jarama tras recibir al río Lozoya, y formada por peñas escarpadas que imposibilitaban la apertura de un canal. Quizás sea interesante recordar que en 1752 existía dentro de la alquería Eraza la Peña Ras o Ariaz, con indudable parecido fonético.

En lo que concierne al relato isidril, las diferentes versiones del paso de San Isidro por La Eraza coinciden en lo sustancial: Iván de Vargas, llevado por la buena fama del labrador Isidro como arrendatario de unas tierras en la cercana Torrelaguna, contrató sus servicios para la llevanza de la alquería talamanquesa, donde se mudó tras la aprobación de su mujer Santa María de la Cabeza. El trabajo desarrollado allí, así como las virtudes cristianas del matrimonio, convencieron al patrón que empleó posteriormente a San Isidro en sus tierras principales de Madrid.

Asimismo, cuentan las referencias que al matrimonio le atrajeron los numerosos lugares de culto, tanto de Talamanca como de las localidades cercanas, y generaron entre sus vecinos una admiración general por su proceder humilde y virtuoso. También queda constancia de una devoción arraigada a Santa María de la Cabeza en la localidad a mediados del S. XVIII -incluida una milagrosa intercesión en el río Jarama-, así como que los talamanqueses defendían que era nacida en su municipio, en competencia con Madrid, Buitrago, Canillejas, Caraquiz, Uceda, Torrelaguna o Cobeña -respecto a esta última recomendamos el blog Tinajas en la Cueva del investigador Daniel García Magariños, quien junto a José Julio Ortiz Chisvert promueven la Institución de Estudios Históricos de Cobeña (IEHCO)-, localidades que también se atribuían el ser patria chica de la bienaventurada del Jarama. El Catastro de Ensenada recoge una cantidad destinada a las Fiestas de San Isidro (1749).

Actualmente encontramos en Talamanca una calle de San Isidro y un camino del Molino de San Isidro, suponemos vinculado a alguna tradición respecto al milagro de las palomas. Según nos confirma Pepi Gil existe una finca con un molino que se denomina de San Isidro.

Para terminar, y como guiño a los interesados en la historia local más allá de San Isidro y los Vargas, destacamos la descripción del escudo de Talamanca a mediados del s. XVIII –“Su blasón son dos Castillos, y dos Cruces em quatro quarteles”- muy diferente al actual, consistente en un león rampante sobre el puente del Jarama.

Actual escudo de Talamanca de Jarama, obtenido de Wikipedia.
Muy distinto al referido en las crónicas del s. XVIII.

Reproducimos a continuación varias versiones sobre la estancia de San Isidro Labrador y su mujer Santa María de la Cabeza en la alquería la Eraza, de Talamanca, y otras fuentes utilizadas para la elaboración del artículo:

Alonso de Villegas, Vida de San Isidro Labrador (1592), Edición de Chad Leahy, universidad de Denver, Estados Unidos, Lemir 19 (2015). Página 922

Tiénese por cosa cierta que después que Isidro tuvo un hijo en su mujer, vivieron los dos castamente, y la mujer, con el buen ejemplo del marido, se ejercitaba en obras santas, particularmente en oración, residiendo en una ermita que se dice Nuestra Señora de la Cabeza y está riberas de Jarama cerca de Talamanca, donde se entiende que está sepultada. También se dice —y lo predicó un padre del Orden de San Agustín, celebrando sus cofrades una fiesta— que gente malintencionada, por persuasión del Demonio, dijeron a Isidro que su mujer daba muestras de liviandad, tratando libremente con pastores que vivían cerca de aquella ermita, y que él, llevado con celo de Dios, fue allá a remediar aquel daño de la manera que pudiese, y que la mujer con instinto del Cielo, para que él viese que era calumnia y maldad, al tiempo que llegaba tendió su manto sobre el río y pasó sin mojarse, saliendo a recibirle.

Relaciones Topográficas de Felipe II. Entrada del lugar de Mesones, 1579.


En el lugar de Mesones, veinte y dos dias del mes de Diciembre de mil y quinientos y setenta y nueve años, este dicho dia se juntaron Pedro Molar é Andrés Martin, vezinos del dicho lugar, personas nombradas por el Regimiento del dicho lugar como personas más antiguas y que mejor sabian (...)

20. El Rio que pasa más cerca deste lugar se llama Jarama; pasa legua y media deste lugar; pasa á la parte de hacia puniente deste lugar; es Rio caudaloso: ay huertos en la rivera dél, como son en Uceda y en la granja de Herraza y Talamanca, que son pueblos questán en la misma ribera, y puentes ay en el dicho Rio en Uceda y Talamanca; tiene peces.

21. El dicho pueblo tiene agua de pozos y del arroyo que pasa por él, que tiene agua hasta que entra el Agosto, y una laguna que se llama Carratalamanca: veben de los dichos pozos y de una fuente questá cerca del dicho lugar: van á moler al Rio de Xarama á los molinos que dicen de Herraza y de la villa de Talamanca.

Relaciones Topográficas de Felipe II. Información de Talamanca.

[Talamanca] hay cinco molinos en la dicha villa (...) otra que dicen Herraza que le posee Baltasar Sánchez, vecino de Torrelaguna, y él se le beneficia y por esto no lo saben; hay asimismo oro molino que dicen de Herrazuela que es de Francisca Bernalda, vecina de torrelaguna, que no saben lo que vale (...)".

Jerónimo de Quintana. A la muy Antigua, Noble y Coronada Villa de Madrid. Historia de su Antigüedad, Nobleza y Grandeza. Madrid, Imprenta el Reino, 1629. Página 125

Tenia noticias de ISIDRO Iban de Vargas, cavallero de los calificados de MADRID, de grandes heredades, por averle labrado algunas que tenia cerca de Talamanca en una alquería llamada Eraça que eran suyas (...)

Gregorio de Argaiz. La soledad y el campo laureados por el solitario de Roma, y el labrador de Madrid, San Benito, y San Isidro. Madrid, Francisco Nieto, 1671. Páginas 145-146.

Antes que entrara en Madrid tengo por cierto, que este Santo se passo a vivir a Talamanca con su muger; porque es tradicion que en ella tuvo a renta una hazienda de un vezino de Madrid, llamado Iban de vargas, de quien diremos luego. Esto lo assegura Geronimo de Quintana, diziendo el nombre del termino, donde tenia la heredad, y alqueria, que se llamaba Eraza: y aviendo de Carraquiz a Talamanca una legua, mas cierto es que de Carraquiz, se passo a vivir a la Alqueria de Eraza, y a Talamanca, y no el que fuesse desde carraquiz a labrarla, y cuidar de ella.

Conocese con mas evidencia, sabiendo que su muger Maria visitava la Ermita, e imagen de N.S. de la Cabeça, y esta en Talamanca estava, no en Tordelaguna; en Carraquiz, no en Eraza, y fue también ilustre Monasterio del Orden de San Benito, como el de Carraquiz, y de Monjas muy santas. Escrivelo Juliano en el tratado de los Heremitorios, num. 19. Heremiterium Talamanca Sancta Maria de Capire, ubi fuit Monasterium Sanctarum Monalium Divi Benedicti. No tenian de esta antiguedad noticia los de Talamanca, que dezian que N. S. de la Cabeça, con quien Maria muger de San Isidro tenia devocion tan grande, era la que estava en Carraquiz; porque no fueron una, sino distintas imagenes, y servidas de distintos Monasterios: de Monges uno, y de Monjas otro, entiempo de los Godos: con que estando en este principio, y autoridad de Juliano, se conoce, que la devocion de aquella santa muger Maria con nuestra Señora de la Cabeça, fue por aver San Isidro, y ella vivido un tiempo en Talamanca, y Eraza, cuidando de aquella hazienda, y honrando entrambos pueblos.

Francisco Antonio Serrano. Historia puntual, y prodigiosa de la vida, virtudes, y milagros de la B. María de la Cabeza. Madrid, Oficina de Gabriel Ramírez, 1752.

Páginas de la 26 a la 27:

La Villa de Talamanca, en la Antiguedad celebre Fortaleza, por los vestigios, que permanecen, muestra ser de Romanos, y las murallas en su contruccion, ostentan lo mismo, circundandola con quatro Puertas á los quatro Orizontes. Fué Lugar de grande poblacion, con seis Parroquias, de las que solo existen la de Santa Maria de la Almudena, y la de San Juan Bautista, ô por la infelicidad de los tiempos, ô por la intemperie del sitio, a cuya causa se halla reducida a ochenta Vecinos. Su blasón son dos Castillos, y dos Cruces em quatro quarteles. Es tambien opinion, que nació en esta Villa San Vidal Martyr, Padre de San Jutto, y Pattor.

Páginas de la 38 a la 40:

Por Talamanca, sobre la tradicion, y fama, se alegan los Desposorios del Santo Labrador con una hija de aquella Villa, que fuè la Beata Maria de la Cabeza, y lo sostienen en estas dos conjeturas: La primera, porque el motivo que tuvo Isidro para passar à aquella Tierra, fue el servir al Noble Iván de Vargas, en un terrazgo, llamado la Eraza, de que el Rey Don Alonso el Sexto, en premio de su valor en las Conquistas, le havia hecho merced en aquella Villa. La segunda, porque estando este termino distante solo media legua de Talamanca, frequentaba sus devotos exercicios en las muchas Iglesias, que havia entonces en ella, y con especial afecto assistia à Santa Maria la Mayor de la Almudena, por ser dulce reclamo de la milagrosisima, que dexaba en su Patria. Mas como el Angelical Isidro tuvo solo por unica muger a la Santa Labradora, como consta de la Bula de su Canonizacion, y de todos los Autores de su Vida; y los de Madrid suponen, que quando paso á aquella Tierra, como vimos con Bleda, yá iba el Santo Labrador casado, fe hace precio vér por está la Fe de Casamiento; y como (aun que fuese solida esta razon) ninguno la muestra, queda incierta la causa. La Eraza oy se mantiene con el nombre, solo que pronuncian la r con alguna mayor fuerza: y la distancia à su poblacion, de cierto es muy corta ; y por esto, y la commodidad de el camino, no tan pantanoso en los Inviernos, como a las otras mas distantes Villas, me inclino, como dirè en adelante, à que su continuo recurso era à las Iglefias de esta Villa, singularmente à la de la Almudena, que tanto les robô sus cariños: mas como se confiesa llanamente, todo esto no excede de una probable verisimilitud, que para la absoluta resolucion no basta.

Páginas de la 107 a la 108:

Otro Mayorazgo de los Vargas de esta Corte, le posee oy el actual joven, Marquès de Villanueva, y Nava de Barcinas, por haver recaido en Doña Isabel de Vargas Pimentel, hija de Don Diego de Vargas Ponce de Leon, Governador, Capitän General, Conquistador, y Pacificador de la Nueva Mexico; y de Doña Beatríz Pimentel, octavo nieto, por linea recta, de Fernán Sanchez de Vargas, descendiente del hermano mayor de Ivan, que quedó en Madrid. Y la nominada Doña Isabel casó con Don Ignacio Lopez de Zárate, Cavallero del Orden de Santiago, del Consejo de su Magestad, Regente de Italia; y de estos fue hijo Don Diego Jofeph Lopez de Zárate y Vargas, Marquès de Villanueva, y de la Nava, que casò tres veces; y del ultimo matrimonio con Doña Gertrudis Jofepha Gaytán y Medina, es hijo Don Antonio Maria Zárate, y Vargas, actual Marquès de la Nava de las Barcinas, y Patrono de la Capilla, que está en San Francisco de esta Corte , que reedificó Diego de Vargas el año de mil quatro cientos cinquenta y nueve: Y asimimo es Dueño de las Heredades, y Termino, en que fueron heredados sus primeros ascendientes en la Villa de Talamanca, y de que haremos la demarcacion puntual, quando llegue el caso; y juntamente un Solàr, y Casa, desde el tiempo del primer Ivàn de Vargas, en la qual se dice vivieron, por algun tiempo, nuestros Santos Labradores; y de ella, y otras de esta descendencia, se hará un separado Capitulo con sus puntuales deslindes, y mas firmes documentos.

Páginas de la 127 a la 129:

Ultimamente, afirman otros, que el motivo de pasar los Santos a esta Tierra, fuè, porque Ivan de Vargas, en prueba de fu confianza, les encargó el cultivo de un Terrazgo, que poseia en la Jurisdiccion de Talamanca, Termino, que llaman oy con r fuerte la Eraza, en la diftancia, que diremos del Caraquiz Mayor, que està de la otra parte de Xarama, mirando desle Tordelaguna. Tiene à fu favor esta sentencía la notoriedad, con que, entre otros, se refiere este Heredamiento desde Ivan de Vargas, por uno de los antiquisimos de esta Prosapia, como notamos en su narracion genealogica. Lo cierto es, que el presente Marques de Villanueva de la Sagra, y de la Nava de las Barcinas, en quien esta, oy (segun tambien queda sentado) uno de los Mayorazgos de los Vargas, por descendencia legitima, posee tambien actualmente, como heredadas por esta linea, gran porcion de Tierras, y Viñas, en Torrelaguna, Uzeda, y dentro de la misma Eraza, Termino de Talamanca, que forma un semi-circulo, à las corrientes del Rio, por el Poniente, y Norte; y mirando al Oriente, con el Reguero, que llaman Val de la Coxa, que por la parte de arriba en una Peña divide la Juridiccion con Uzeda: Y siguiendo en derechura, como à cinquenta pasos, estàn los cimientos de la Casa, en que vivieron nuestros Santos, en un Cirato, ô pequeño Cerro, que hace frente por el Poniente à la Peña Raz (antiguamente de Ariāz) y pegado al sitio de la Cafa, passa el Arroyo de San Isidro, que baxa de el Val de la Salud, por la milagrosa Fuente, que abrió el Santo; y en el inmediato plano se hallan las Caserias del Caraquiz Mayor, como personalmente, con sugetos peritos del Pais, lo he deslindado, y leido en los Apèos, y Amojonamientos, que las confinantes Villas hacen todos los años.

Página 301:

Con esta maravilla, que se estendiò por todas partes, fueron muchos los Pueblos, que frequentaron su Ermita, como lo practicaron por tiempos las Villas de Talamanca, Uzeda, Valde-Torres, y el Molár, yendo tambien en procesion, y alistandoe en su Hermandad.

Páginas de la 323 a la 324:

No fuè menos singular el segundo favor, que sucedió el año siguiente de mil quinientos noventa y siete à Roque de Heredia, caminando de Talamanca el dia ocho de Septiembre, para assitir à la Fiesta, que en este dia se celebraba à la Santa, como uno de los Cofrades de su Congregacion. Era preciso, para llegar á la Ermita, el paso del Rio Xarama; pero le hallò imposible de vadear, por venir sobervio, a causa de las muchas lluvias; y no haviendo Barca, ni Puente alli cerca, por dexar muy atras la nueva de Talamanca, dudó, si tentaria el vado. Al fin, movido de la ansia de llegar con tiempo à la Fiesta, piso à la pequeña Mula ,que le conducia; la que repugnante entró en las aguas. Pero apenas llego al medio, quando aturdido êl, y atolondrada la Mula, iban á ser victima funesta de su arrojo, en el infeliz sepulcro de las hinchadas olas; pues estas, con el impetu de su corriente, arrebataron la Mula. En este ultimo peligro cerrò el buen Roque sus ojos, como para no ver su desgracia, o para no bolverlos à abrir à la vida. No obstante, esforzado de un interior movimiento, al cerrar los ojos, exclamó en esta breve oracion à la Bendita Labradora: Santa dichosa, Maria de la Cabeza, que quando vivias em essa Tierra, acostumbrabas pasar esse Rio sobre sus aguas, sin el menor daño, y peligro, en sus mayores crecientes, ayudame en esta necessidad, que padezco. Cosa prodigiosa No bien havia concluido esta devota súplica, quando, abriendo los ojos, se halló de improviso à esta parte del Rio, sin haverse mojado , ni aun humedecido los pies. Y mirando á las olas, y su furia, muy admirado de su osadia, y temeridad, rindiò las gracias á su Bienhechora; a cuyas Aras se postrò de nuevo, luego que llegó a la Ermita, refiriendo à todos este portentoso suceso, de que no pudieron dudar, por estár viendo desde el Santuario lo encrespado de las aguas.

Fray Nicolás Joseph de la Cruz. Vida de San Isidro Labrador Patrón de Madrid, adjunta la de su esposa Santa María de la Cabeza, Imprenta Real, 1790

Páginas de la 60 a la 62
Pasa Isidro á la Villa de Talamanca con su santa Muger para administrar una hacienda que allí tenia D. Juan de Vargas, Caballero de Madrid: vida exemplar que en aquel lugar hacian los dos Santos.
Estas memorias que llevamos referidas, y otros vestigios antiguos, dexó S. Isidro de su vida y habitacion en Tordelaguna, por cuya razon le veneran con especial afecto todos los vecinos de aquel pueblo. En su Iglesia mayor han puesto dos curiosos retablos; en el uno colocaron al Santo, y el otro dedicaron á su Santa Esposa. De tiempos anteriores celebraban la fiesta de S. Isidro con solemnidad y esmero; estimándole como á su particular Protector: y es muy justo, pues paseó sus calles, honró su suelo, labró sus campos, sirvió á sus vecinos, trató con ellos, y estos le casaron y dieron compañera tan buena. Tambien en las serranías de aquel contorno profesan gran devocion á estos gloriosos Santos Labradores, por haber andado por aquella comarca, honrando con sus plantas aquellos caminos, heredades y montes, conversando con su gente, sembrando aquellas tierras de milagros, y haciendo muchas veces oracion en aquel y por aquel pais. La antigua lugar hablar de Isidro y de villa de Talamanca, es particular devota suya, porque para serlo tiene tambien singulares razones.
Un Caballero natural de Madrid , llamado Ivan, que es lo mismo que Juan, de la muy antigua y noble familia de los Vargas, tenia en la jurisdiccion de Talamanca, distante una legua corta de Caraquiz una hacienda muy buena de heredades y tierras en el termino que llamaban Eraza. Pues, ó por haber muerto, ó por haber faltado quien cuidaba de esta hacienda, pasó Ivan de Madrid á Talamanca para registrar aquellas heredades, y poner quien cuidase de su labor. Corria á la sazon por todo aquel contorno la fama de los prodigios que obraba el Señor por intercesion del Santo Labrador Isidro; y aunque no todos los creian, muchos les daban entero credito. Estos le veneraban con respeto, y aquellos le miraban con temor; y por unos y otros se extendia su nombre. En todos aquellos pueblos se hablaba mucho de su virtud, y le alababan de hombre de bien, de muy juicioso, y de mucha verdad.

Oyendo el noble Ivan de; Vargas á los labradores del lugar hablar de Isidro y de Maria algunas veces, refiriéndole lo bien que vivían en Caraquiz, su mucha Christiandad y cuidado grande de su casa y labor, quiza con estas noticias y otras vendria en conocimiento de haber tratado al Santo en Madrid. Ya por esta buena opinion, ya por ser de su propio lugar, quiso saber si seria per sona conveniente para cuidar su hacienda: preguntólo, y le respondieron, que sí: que era muy acertada esta determinacion, si Isidro convenia en ella; y que se persuadían admitiria el cargo, porque estaban en inteligencia que queria dexar la hacienda de Caraquiz. Pasó D. Juan de Vargas á tratarlo con Isidro, quien, ó porque ya habia cumplido el arrendamiento de Caraquiz, ó porque el vecino de Tordelaguna quiso administrar por sí sus heredades, admitió el cargo y cuidado de Eraza. Ajustóse con el Caballero Vargas, y con el consentimiento de su santa Muger pasaron su casa y vecindad á Talamanca. Era esta villa en aquel tiempo uno de los mayores pueblos de Castilla; y aunque no tan florido y populoso como antes, mucho menos arruinado que le vemos despues. Está situada en la ribera del Xarama, á la parte Oriental; y en los vestigios , que aun no ha podido sepultar entre sus muchas ruinas la fatalidad de los tiempos, se está manifestando la suntuosidad que en lo pasado coronó la grandeza de esta poblacion antiquísima. Tenia entonces algunas Iglesias con buen número de Eclesiásticos; que no era poco á causa de las recientes extorsiones que habia padecido de los Moros por perderla, y de los Christianos por ganarla. La oportunidad que aquí habia para frequentar los Sacramentos, oir Misa y asistir á los Sermones y divinos Oficios, fue el principal, entre otros motivos, para dexar Isidro y Maria á Caraquiz, y pasarse á esta villa. Estando ya de asiento en ella, comenzó el Santo Labrador á cuidar de la hacienda del noble Vargas, tan á satisfacción de este buen Caballero, que fue Isidro su total confianza, como despues diremos.
            No era menos exemplar la vida de estos dos Siervos de Dios siendo habitadores de Talamanca, que quando eran vecinos de Tordelaguna. Uno y otro se esmeraban en la guarda de los Mandamientos de Dios y Preceptos de su Iglesia, en la asistencia cuidadosa de sus personas, y en el cuidado vigilante de sus almas. Oian Misa todos los días, asistian á las pláticas de Doctrina Christiana en la Iglesia, y proseguian en su devocion acostumbrada de visitar los templos del lugar, santuarios y hermitas del contorno. Los historiadores hacen mencion de la de nuestra Señora de Belvis , que es lo mismo que de Bella-Vista, una legua de Coveña; de la del Castillo, cerca de Paracuellos; de la de Peñahora, junto á Humanes, y de la de nuestra Señora, que hoy se llama de la Cabeza, en la ribera de Xarama; y yo añadiria tambien la de la Floresta, que se veneró de muy antiguo en termino de Tordelaguna, por Patrona especial de esta villa; (…)

Francisco Javier Barra. Proyecto y memoria sobre la conducción de aguas á Madrid. Madrid, Imprenta Real, 1832. páginas 90 y 91.

El rio Lozoya entra en el Jarama en una profunda cuenca, de la que sale por una estrecha hoz llamada de Peña rasa. Esta cuenca está rodeada y terminada en la mayor parte por alturas y crestas elevadas. En esta misma cuenca, y por su parte mas elevada, está situada la villa de Torrelaguna, y por la parte de acá de este mismo pueblo hay un barranco , cuya cabeza está en la hondonada de Venturada por donde pasa el camino Real de Francia en la misma divisoria de aguas entre Guadalix y Jarama. Desde dicho camino Real y divisoria corre este barranco por Redueña, y va á desaguar en Jarama en frente de Talamanca. Por otra parte la línea divisoria entre Jarama y Lozoya, como se puede ver en el plano vertical, tiene una altura extraordinaria sobre el mismo rio Lozoya, que corre por un profundo callejon: de modo que las aguas solo pueden pasar aquella divisoria por una corta distancia de su origen.

Por consecuencia de esta disposicion del terreno, las aguas de Lozoya, á cualquier parte que se quieran llevar, no tienen otra salida que por uno de estos tres puntos; ó por las laderas que forma la margen del rio Jarama, ó por la cabeza del barranco de Venturada, ó por el desagüe de este mismo barranco en frente de Talamanca.
Las laderas qne forman las márgenes del rio Jarama en el sitio de Peña rasa son las de una estrecha hoz formada por peñas tan escarpadas que nadie puede racionalmente intentar el abrir un canal por ellas. El barranco de Venturada está 56o pies mas alto que el punto de la presa de Cabarrús, y por consiguiente seria preciso levantar las aguas en este punto á 600 pies por lo menos.

Biografía eclesiástica completa, Tomo X. Imprenta de don Eusebio Aguado (Madrid) e Imprenta de la Sociedad de Biografía Eclesiástica (Barcelona). 1856

Páginas de la 396 a la 397

Terminado el arriendo, que Isidro había hecho con su amo de Torrelaguna, hizo otro con un caballero de Madrid apellídado Iban, ó Juan de Vargas, el cual noticioso de la virtud de aquel labrador le arrendó una heredad en el término de Talamanca, llamada Eraza, á donde pasaron á vivir los santos consortes. La llegada de dos forasteros excító la atencion de los vecinos del lugar, tan natural en los pueblos de reducido vecindario: mas su curiosidad se volvió en asombro cuando vieron las costumbres angelicales de aquellos tiernos y sencillos esposos, y que derramando el bien á manos llenas hacían patrimonio del pobre los sobrantes de su mesa. No contenta aun Maria con dar un albergue al desvalido y socorrer en su puerta al necesitado, acudía solicita á donde la caridad la llamaba, cuidando a los enfermos del pueblo, suavizando con palabras de amor y de religion sus padecimientos, y agotando todos sus recursos para que nada les faltase. Las bendiciones del pobre llovian en abundancia sobre la casa de Isidro, aclamada por todo el pueblo como el verdadero asilo del indigente. Las bondades de Maria la hicieron célebre en todos aquellos contornos; de modo que cuando iba á la ermita de Caraquiz á visitar á Nuestra Señora, de la cual era muy devota , salían al campo para saludarla los pastores de las ribera y los quinteros que cultivaban aquellos campos, retirándose alegres de su buena y agradable condicion. Viendo que Isidro mejoraba tan extraordinariamente la hacienda del señor de Várgas, deseó éste llevar su colono á Madrid, donde tenia la mayor parte de sus tierras. Consintió gustoso en ello nuestro labrador, realizando su viaje por los años 1119, á los 38 ó 39 de edad. Y como el señor de Várgas poseía en aquella villa una casa junto á S. Andres, en la Morerla Vieja destinada para la familia y mozos de labranza, colocó allí á Isidro, dándole un aposento bajo, algo hondo, que despues ha sido convertido en pequeña capilla , en cuyo altar se venera la imagen del Santo. Constante siempre en sus virtudes, Isidro llevó aquí las mismas costumbres que había llevado en Talamanca, Torrelaguna , y cuando jóven en Madrid.

Eustaquio María de Nenclares. Santoral Español. Tomo I. Imprenta de M. Tello, 1864

Terminado el arriendo que ISIDRO habia hecho con su amo de Torrelaguna, y sosegados algun tanto los habitantes de la villa de Madrid, despues de restablecida la paz turbada por las correrías de los sarracenos, pensaron los esposos regresar y vivir en ella en la misma condicion de labradores; pero antes se les proporcionó el hacer un nuevo arriendo con un caballero de Madrid, llamado Iban de Vargas, el cual, noticioso de la virtud de aquel labrader, le dió en arrendamiento una heredad en término de Talamanca, llamada Eraza, á donde pasaron á vivir entrambos consortes. La llegada de los dos forasteros escitó la atencion y curiosidad de los vecinos del lugar, tan natural en los pueblos de reducido vecindario; más se volvió en asombro cuando observaron las costumbres angelicales de aquel sencillo matrimonio, que derramando el bien á manos llenas hacian patrimonio del pobre la mayor parte de sus bienes. No se contentaba María con proporcionar albergue al desvalido y socorrer en su puerta al necesitado, sino que acudia solicita á donde la caridad la llamaba, cuidando á los enfermos del pueblo, suavizando con palabras de amor y de Religion sus padecimientos, y agotando todos sus recursos para que nada les faltase. Las bendiciones del pobre llovian en abundancia sobre la casa de ISIDRO, aclamada por todo el pueblo como el verdadero asilo del indigente. Las bondades de María la hicieron célebre en todos aquellos contornos; de modo que cuando iba á buscar á su marido al sitio en que estaba labrando, salian á saludarla los pastores de la ribera y los quinteros que cultivaban aquellos campos.


Viendo Iban que ISIDRO mejoraba tan estraordinariamente su hacienda, deseó llevársele á Madrid, donde tenia la mayor parte de sus tierras. Consintió gustoso en ello su inimitable colono, realizando su viaje por los años 1119, á los treinta y ocho ó treinta y nueve de su edad. Y como el Señor de Vargas poseia en la villa una casa junto á San Andrés, en el barrio llamado Morería Vieja, destinada para la familia y mozos de labranza, colocó allí á ISIDRO, dándole un aposento bajo, algo hondo, que despues ha sido convertido en pequeña capilla y oratorio, en cuyo altar se venera la imagen del Santo. Constante siempre en sus virtudes ISIDRO, siguió en las propias costumbres que habia observado en Talamanca, Torrelaguna y antes en el mismo Madrid. La oracion y el trabajo eran todo su placer, su predilecta ocupacion; y no debió pesarle al señor de Vargas que su colono pasase largos ratos en la iglesia, puesto que sus campos se hallaban de este modo cultivados con tal esmero, y prontitud, que solo podia esplicarse con el auxilio de un poder sobrenatural.


Fidel Fita Colomé. Madrid desde el año 1228 hasta el de 1234. Boletín de la Real Academia de la Historia, Tomo VIII, Madrid, Imprenta de Fortanet, 1886. Pp. 399-424.

La villa de Coveña, sobre la margen izquierda del Jarama, al Nordeste de Madrid, está fundada sobre un cerro encumbrado, poco distante de la peña Rasa, llamada antiguamente Erraza imagen la Cabeza), y de Nuestra Señora de Belvís, en cuya célebre ermita es fama que Santa María de la Cabeza hizo digno empleo de sus fervores. De Coveña, dícenos el P. Serrano «han salido sujetos muy ventajosos; entre los que no merece menor nombre Álvaro Colodro, uno de los conquistadores de Córdoba, de las familias más distinguidas de este pueblo, que años después emparentaron con losCabezas, por donde singularmente introducen la demanda para la filiación de nuestra santa labradora.» La razón del apellido merece atenderse. Ni vale alegar, como se ha hecho, que á la sazón no se usaba; pues ya hemos visto (documento 30) verificarse lo contrario en Marzo de 1206.

La Erraza, ó la Cabeza, de la que (si mal no creo) tomó su apellido popular la esposa de San Isidro, había dado su nombre á un terrazgo, ó alquería, propiedad de la ilustre familia de los Vargas, donde es fama que moraron algunos años los dos celebérrimos labradores. Dista media legua al Norte de Talamanca, sobre la ribera de Jarama.
Luis-Regino Mateo del Peral. Madrid y San Isidro. Incluida en Madrid, un libro abierto. Publicación del Ayuntamiento de Madrid, número 12, 2005, pág. 88.
También se sustenta otra versión menos conocida, en el sentido, respecto a ese término «de la Cabeza» que era apellido originario de Coveña y, por ello, se consideraba que hubiera nacido en dicha localidad. Asimismo, que la Ermita recibió la denominación de «Santa María de la Cabeza» al estar situada próxima a la «Peña Rasa», anteriormente conocida como «Errasa», que procede del árabe y cuya traducción es «la Cabeza».
Autor: Rafael Delgado Maldonado de Guevara
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2 comentarios:

  1. Hola Rafael, te dejo esta entrada de mi blog sobre Caraquiz del que formó parte o era límitrofe la alquería Eraza. Por esa zona ahora fluye el río Jarama haciendo límite de las provincias de Guadalajara y Madrid durante unos Km., justo desde donde le desemboca el Lozoya hasta más o menos donde se encuentra ahora la Granja Escuela. Caraquiz quedó dividida en tiempos una parte a Uceda de Guadalajara (donde está ahora la urbanización del mismo nombre) y la otra donde está la ermita de Santa María de la Cabeza, antes de la Virgen de la Piedad, en el otro lado del río pertenece a Torrelaguna en Madrid. El término de Talamanca de Jarama le haría límite y es probable que algo también se introdujera en Caraquiz. No se si conoces la zona.

    http://gelaguna.blogspot.com.es/2012/01/caraquiz.html

    Saludos

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  2. Buenas tardes, Eduardo, muchas gracias por la información y enhorabuena por tu blog. En un futuro me gustaría realizar una entrada monográfica sobre San Isidro y Caraquiz. No conozco la zona, pero quiero acercarme este mes de septiembre. Por ahora mi conocimiento se limita a libros antiguos y mapas, estoy deseando recorrer estas tierras cuya historia me apasiona y tiene tanta relación con mi familia.
    Atentamente,

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